“La idea es morir joven lo más tarde posible” La línea de capacidad funcional.

Hoy vamos a hablar de la Línea de capacidad funcional. Os vamos a contar porque es muy importante hacer ejercicio físico y mantenerse activo y porque los/las niños/as y adolescentes deberían practicar multitud de actividades.

“Lo que hacemos cada día cuenta y mucho. Nuestros hábitos de hoy, determinarán en quién nos convertiremos en el futuro”.

¿Qué es la línea de capacidad funcional?

La línea de capacidad funcional, es una línea imaginaria (línea roja discontinua grafica 1) a partir de la cual empezamos a necesitar de terceras personas para llevar a cabo nuestras actividades de la vida diaria.

Cruzar o no cruzar esta línea a lo largo de nuestra vida, determinará si nuestros últimos años seguimos siendo personas autónomas y con capacidad de valernos por nosotros mismos, o si por el contrario terminaremos siendo dependientes y necesitando ayuda de nuestros familiares.

El gráfico muestra los datos de un estudio que analiza la condición física y la capacidad de realizar actividades y tareas de la vida diaria y laboral a lo largo de la vida de diferentes sujetos.

  1. La línea azul, refleja datos de personas que tuvieron un nivel de actividad física muy alto en la niñez y en la pubertad. Alcanzaron altos niveles de competencia física alrededor de la segunda y tercera década de su vida, y a pesar de perder capacidades con el paso de los años, llegan a la vejez siendo personas autónomas y pudiendo desempeñar sus tareas y actividades diarias.
  2. La línea verde referencia datos de personas que no hicieron un gran volumen de actividad física cuando fueron jóvenes. Estas personas, a partir de los 30-40 años (línea discontinua verde) incluso a partir de los 50-60 años (línea verde continua) se dieron cuenta que estaban perdiendo su estado de forma y se pusieron a hacer ejercicio. Como se aprecia en la gráfica en ambos casos la capacidad física mejora. Este dato indica que se puede mejorar a lo largo de toda la vida y nunca es tarde para empezar.
  3. Por último, la línea roja recoge datos de personas que hicieron poca actividad física en su niñez y juventud, y además fueron sedentarias a lo largo de su vida. Se puede observar cómo esas personas rebasan la línea de capacidad funcional (línea roja discontinua) y se convierten en personas dependientes en su madurez. Esto significa que para el desempeño de sus actividades cotidianas necesitan la ayuda de terceros y además, han dejado de hacer aquellas actividades que podían hacer cuando eran más jóvenes.

¿Qué factores influyen a la hora de cruzar esa línea?

El envejecimiento lleva asociado un proceso normal de deterioro funcional de los diferentes sistemas del organismo. Los músculos pierden fuerza, la capacidad cardiorrespiratoria disminuye, la coordinación y equilibrio empeoran. Esto es un proceso normal de la vida, asociado al efecto de cumplir años, y aunque es verdad que la genética tiene un papel fundamental a la hora de determinar cuántos años va a vivir una persona, y que posibles enfermedades puede desarrollar, el contexto y los hábitos diarios relacionados con la alimentación, el ejercicio físico, el descanso y la salud mental son determinantes.

Si te dijesen que lo que has hecho a lo largo de tu vida, y tus hábitos actuales determinarán el ritmo de tu deterioro funcional, ¿qué pensarías?

Lo que uno/a ha hecho en las etapas de juventud, edad adulta y edad más avanzada determina cuál es el punto de partida y cuanto de lejos se está para llegar a atravesar esa línea imaginaria.

¿Empeora todo el mundo igual? ¿Por qué hay personas que terminan sin poder levantarse de una cama y otras siguen montando en bicicleta a edades avanzadas, disfrutando de jugar con sus nietos/as o son independientes en su día a día? ¿Puedo hacer algo para que ese deterioro funcional sea lo más lento posible?

¿Es posible mejorar durante toda la vida?

“Un primer paso tal vez no te lleva donde quieres, pero te saca de donde estás”

Tenemos buenas noticias. Tal y como se puede observar en los gráficos, el ser humano tiene la capacidad de mejorar y retardar el deterioro funcional a lo largo de toda su vida.

El ejercicio físico bien estructurado, tiene la capacidad de mejorar la condición física general, aumentando los niveles de fuerza, mejorando la salud ósea y previniendo la pérdida de masa muscular. Además, a nivel psicológico mejora la estimulación neuronal y cognitiva, y la percepción de calidad de vida. Mantenerse activo/a permite tener unos mayores niveles de competencia física y ser más feliz.

¿Qué puedo hacer para retrasar el proceso de envejecimiento lo máximo posible?

Que no te digan eres mayor para empezar. Tenemos la capacidad de mejorar durante toda la vida.

Los estudios revisados para confeccionar este contenido, concluyen que las actividades más determinantes para mantener unos buenos niveles de competencia física son las que combinan trabajos de fuerza junto a actividades que desarrollan el componente aeróbico.

Si se quiere retrasar el deterioro funcional, es aconsejable realizar entrenamiento de fuerza 2-3 veces por semana e incluir la práctica de actividades de componente cardiovascular como pueden ser caminar, montar en bicicleta, nadar, correr, etc., los días restantes. Uno o dos días a la semana es interesante incluir alguna actividad para mejorar la movilidad como Yoga, o estiramientos. Actividades realizadas en grupo como bailar, o cualquier otro tipo de actividad que se realice con más personas son muy recomendables por el componente social. Y sobre todo, lo más importante es mantenerse activo/a, evitar el sedentarismo, seguir haciendo las tareas diarias, ir al campo, ir a comprar caminando, subir escaleras, etc. Es indispensable hacer todo lo posible por moverse. Cada paso cuenta y mucho, en una sociedad cada vez más sedentaria.

La mayoría de vosotros estaréis leyendo los casos de estas personas y pensando que sus resultados son gracias a tener una genética privilegiada. En parte tenéis razón, la genética determina en un porcentaje alto, los años de vida que va a llegar a vivir una persona. Si en el círculo familiar no se tienen antepasados centenarios, es poco probable que tu superes esa cifra.

Aun así, más allá de los titulares sensacionalistas, al detenernos a analizar la vida de estas personas, nos dimos cuenta que todas ellas tenían una serie de hábitos que repetían de forma constante:

  1. Hábito 1: “Todas tenían un porqué en la vida. Algo que les motivaba y les ayudaba a levantarse cada día con ilusión y alegría.
  2. Hábito 2: “Todas cuidaban su alimentación”.
  3. Hábito 3: “Todas eran muy activos y hacían ejercicio físico diariamente”
  4. Hábito 4: “Todas cuidaban el descanso. Se acostaban pronto, dormían entre 7-9 horas,madrugaban para hacer sus quehaceres.

La genética es importante pero el contexto y los hábitos de vida adoptados determinan como vas o puedes llegar a vivir.

“Los genes cargan el arma. Tu estilo de vida aprieta el gatillo”

Dr. Elliot Joslin.

NO LO PIENSES MÁS Y PONTE EN MARCHA, BUSCA TU PORQUÉ EN LA VIDA, SÉ UNA PERSONA ACTIVA Y HAZ QUE LOS TUYOS LO SEAN

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